Sólo al mirarme robaste todo mi amor, nunca pensé que al mirar a alguien tan fijamente como te miré yo aquella vez, podría llegar a enamorarme.
Esa mirada me llevó a un mundo distinto, el cual no conocía, porque muchas veces lo imaginé, pero no lo viví. Lo soñé pero luego desperté.
Oí hablar del pero yo nunca estuve allí. Ese mundo tan maravilloso que me hiciste conocer se llama amor y espero y sueño con seguir allí,
contigo, entrelazadas tus manos y las mías, fundiéndonos en un sólo ser
mediante abrazos, besos y caricias.
